Santa Claus is coming…

diciembre 9 por Rita

Desde hace muchos años, en mi familia la tradición de esperar juguetes de los Reyes Magos ha ido perdiendo fuerza y la ha ganado Santa Claus. ¿El motivo? Es muy simple, tiene que ver con las vacaciones de la escuela y el tiempo que tienen los niños de jugar con sus regalos. No tiene mucho sentido estrenar unos patines, si al día siguiente tienes clases.

Así que, aunque mis niños están chiquitos, me sumé a la “nueva” forma de celebrar las fiestas y le damos con todo para Santa.

Yo hoy, les quiero compartir, lo que el gordito barbón dejará en el árbol de mi casa el día 25 de diciembre, cuando Pablo y Alicia estén profundamente dormidos.

Esta es la carta que hizo mi hija de cinco años:

Me dió mucha ternura cuando me pidió que le escribiera con letra, qué era cada cosa, por si “SaMta” no entendía bien su dibujo. Muero de amor: escribió “Samta”.

En el caso de Pablo, es pequeñito, así que la hermana se ofreció a dibujar por él lo que quería, y por supuesto que recibí la misma instrucción de especificar cada objeto con mi letra. 

 Llamemos pues, este post: “Mi Guía de los mejores juguetes para estas Navidades del 2016 ( y Reyes también)”.

Para empezar, ya les he contado lo mucho que me gusta Build a Bear (aquí). Es una juguetería muy especial, porque no sólo tienen los muñecos más trendy de la temporada, tienen también, de todo tipo de animalitos entrañables. Es un lugar padrísimo para las mamás, porque entretienen a los niños como una hora, rellenando, bañando, vistiendo y haciendo todo un ritual para crear a tu muñeco de peluche favorito.

Esta vez, Alicia se enamoró  de un personaje de la película más linda para niños que he visto en los últimos meses: Trolls. Si no la han visto, da igual que tengas 5, 35, 65 o 95 años, corre a verla porque es un Peliculón!!. Nos emocionó conocer a Poppy, una troll que es la cosa más alegre, positiva, tierna y divertida que existe. Y más nos emocionó ver que Build a Bear sacó su versión. Muere por tenerla.

Aprovechando que Santa estaba en esa tienda, decidió hacer un muñeco para Pablo. Su primer peluche, de hecho. Y le encantó vestir a un león de superhéroe. Este lo bauticé como León Araña. ¿Está bien lindo no?. La maravilla, es que todos los monos de Build a Bear son la misma talla, así que es muy probable que caiga en manos de la hermana mayor y  el León terminé con el vestido de alguna princesa. Pero, cuando eres un bebé de un año y medio, te da lo mismo, Spiderman que Blancanieves.

Si tienen una hija, sobrina, ahijada o familiar que tenga más de tres años, seguro ya se enteraron de que “aman” los juguetes coleccionables. Y de sus consentidos son los Num Noms, unas bolitas de helado con olores, que están lo máximo. Confieso que quiero unos para mí. Hay Nums de todos los aromas que te puedas imaginar y hay Noms que tienen un brillito de labios o algunos vienen con rueditas y se mueven como locos. No sé que tienen pero me parecen una monada. Alicia sumará estos a su colección.

Cuando yo era niña, viví unos años en España y la moda era jugar con Pinypon. Unos muñequitos pequeñitos, que tenían el pelo intercambiable y venían con su casita o  granja. Eran mi adoración. Cual fue mi sorpresa hace dos años, cuando vi, que estaban de regreso. Una versión muy moderna de los que yo conocía, pero Pinypones al fin y al cabo.

Pasó lo siguiente, mi hija, como muchos miles de millones de niños, se obsesionó con ver unos videos en Youtube donde presentaban los juguetes más novedosos (El Chabelo de nuestros días) con la peculiaridad, de que los canales que ven, son todos españoles (de España…ja! obvio, si no españoles de dónde). Y muchos de los productos que presentan ahí, no están disponibles en México. Para mi mala suerte, uno de los videos favoritos de Alicia era: La casa de los cuentos de Pinypon.

Por supuesto, que la busqué por todos lados y nada. Hace unos días, me enteré que ya la había en México y me emocioné muchísimo. Como si fuera para mí. Es esa sensación de paz que te entra cuando por fin encuentras lo que buscaste por tanto tiempo. Pasó tanto desde que mi niña lo quería, que ya ni se acuerda de él. Supongo que Santa pondrá este regalo en su categoría de “sorpresa”.

Otro de los juguetes que llegará como sorpresa es esta muñeca BrightLings, Papá Noel  la escogió porque canta, repite lo que dices, tiene mucha música y me parece súper linda con sus piernitas largas y su cabezota. ¿Apoco no está lo máximo?.

No todo en la vida es muñecos, también incluirá una segunda tanda de Kinetic Sand. El año pasado Alicia recibió esta caja con arenero y moldes. ¡¡Y fue la sensación!!.

Para los que no lo conocen, es como una plastilina pero de arena, que no es tóxica y no se seca. Es muy fácil de limpiar (no como la Play Doh! que tanto odio) y la textura es padrísima. Es un juego buenísimo para desarrollar la imaginación y de paso ayuda con la estimulación sensorial.

Como a Pablo le encantan los coches, buscar para él fue más fácil (según yo). Nos hubieran visto a mi esposo y a mí, peleando en la juguetería por los dichosos coches. El argumento era que yo no tenía ni idea del tema y que él sabía mejor. Me pareció un poco sexista la discusión, pero debo reconocer, que efectivamente, no tengo mucha idea de coches.

Para mi tranquilidad, todos los que terminamos escogiendo (para que Santa se lleve el mérito) son de Fisher Price (garantía de que son buenos para niños) y de Mega Blocks.

Soy de esas mamás, que me gusta que aprendan mientras juegan, soy fan de los Legos, bloques y esas cosas. Lo que si no soy nada fan, es de pisarlos (es el dolor más intenso que hay, casi como parir).

Ahh!!! Y casi se me olvida lo más importante. Este fue un regalo adelantado, porque me urgía encontrar algo, para no tener que cargar a mi bebito de 12 kilos en lo que estaba aprendiendo a caminar. Ya saben, que gatean, pero no caminan y se caen todo el tiempo.

Este cochecito de Prinsel me pareció LA ONDAAAAAA. Porque es muy práctico, tiene como cajuela para guardar lo que quieras, un portavasos para mi DulsiDoshaChai de Teavana, y no me tengo que agachar para empujarlo. El siente que maneja y va feliz. Me fascinó. Y como ven, a él también. Ese era el punto.

En fin, después de contarles mi vida de Mamá/PapáNoel, los dejo, pero quiero saber: ¿qué pidieron sus criaturas y que les piensan comprar? 

Por cierto, en mi casa a Santa no le dejamos leche, le decimos a mis hijos que a Santa le gusta el Whiskey (que es verdad) y que como todos los niños le dejan lo mismo se cansa de tomar tanta leche. Voy a decirles que también le gusta el Lambrusco, el Champagne y los macarrones en lugar de galletas. Por si acaso.

 

 

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1 Comentario

  1. Trinidad Ceceña Millán

    Me encanto la nota y la carta ni se diga es hermosa saludos Rita .

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