La segunda en llegar.

junio 15 por Rita

Ahora si, mi panza llega primero que yo a todas partes. Ya no tengo donde meterla. No hay manera de que la gente piense que me sentó mal la cena. Por un lado, mejor, porque esa etapa en la que pareces un tamalito, sin forma, que todavía no tienes mucha barriga, me choca. No te sientes en la necesidad de usar ropa de maternidad aún (ni que fuera tan bonita) y la que tienes ya te empieza a quedar fatal. Según yo y mi delirio de persecución, todo mundo piensa que me comí un elefante y a nadie se le ocurre pensar que estoy “premiada”, porque la gente prudente no te pregunta. Pero da igual cómo te ve la gente, yo me siento un cupcake con muuucho betún.

En fin, el punto es que hace unos días decidí que era buen momento para probar un masaje prenatal en Moor Spa. No tiene nada que ver que ya me duele la espalda, no. Ni que empiezo a retener líquidos (al parecer están todos juntos en mi nariz), tampoco. Ni que, cada vez que me meto a bañar, tengo que sentarme a descansar un ratito, porque me falta el aire como si hubiera corrido un maratón, no, no fué por eso. Decidí que era el día correcto para un masaje “mom to be“, básicamente porque era martes, mi hija estaba en la escuela y tenía tiempo.

Así que llegué a la sucursal de Lomas ( ok, mi panza primero, luego yo) arrastrándome de cansancio, porque si algo tiene de diferente el primer embarazo del segundo, es eso, lo cansada que estás todo el tiempo. Y en cuanto crucé la puerta, ya me sentía mucho mejor. No sé qué tiene este lugar, que me relaja con sólo mirarlo, es una delicia. El caso es que me atendió una niña monísima que se llama Adri.11392958_1042456839098128_4165995930315179120_n

Adri es una profesional como pocas. Yo le decía que sé de muy pocas cosas, pero de masajes, tengo un doctorado. Además de que me encantan, conozco muchos tipos, en muchos spas y lugares diferentes, y he tenido la suerte de probar el masaje Thai en Tailandia y hasta el Shiatsu en Japón (es en serio, algo sé del tema). Y de verdad me sorprendió lo talentosa que es Adri. De hecho, estoy en negociaciones con ella para que se venga a vivir a mi casa.

No les hago el cuento largo, pero de verdad que fué una experiencia muuuy buena. Me llamó la atención la sobada de barriga. En pocos spas te tocan la panza con estos masajes, pero ella, me remeneó por todos lados. Me alivió el dolor de espalda y me hizo sentir súper bien. Ya tengo agendadas mis siguientes citas con ella.IMG_0136

Me muero por probar el tratamiento post parto de Moor Spa, promete maravillas en poco tiempo y estoy segura que me va a encantar.

El punto es que te recomiendo que busques ya tu sucursal más cercana (aquí), tienen todo tipo de tratamientos, todos son personalizados y los productos que usan son hechos con Moor, un fango negro de Austria 100% natural lleno de nutrientes maravillosos para la piel. ¡No te pierdas los faciales!. ¡Ah! Y gracias a mí, puedes pedir un masaje prenatal, aunque no tengas panza, aunque parezcas un tamal y aunque no estes embarazada. ¡Son lo máximo!.

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1 Comentario

  1. fillaprodiga

    ¡Enhorabuena, Rita, me alegro muchísimo! (de lo que no me alegro tanto es del silencio de tu mamá ante mis correos… ¡dile que responda! no sé nada de ella). Besos desde Galicia.

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