Hijos 100% naturales.

abril 18 por Rita

Es difícil ser mamá hoy en día, pero creo que es mucho más difícil ser bebé. En el mundo de los bebés de ahora hay exceso en todos los aspectos. Es una bomba que explota antes de que nazcan. La combinación letal de la mercadotecnia moderna y los papás primerizos es implacable. Nuestros bebés tienen cientos de juguetes, juguetes didácticos, juguetes sensoriales, juguetes de construcción, juguetes de reglas, juguetes cooperativos, juguetes tradicionales o típicos, juguetes electrónicos, juguetes de aprendizaje, en fin, hay tantos tipos, que podría escribir un libro. A todos estos, le tenemos que sumar, las cosas de adultos que ahora son de juguete, como el control de la tele (idéntico al del Sky), el ipad y el iphone. Y lo que me da tristeza es que por más que quiero fomentar los tradicionales como la bici, o los patines, viviendo en una ciudad como esta, los lugares específicos para esto son limitados. Es por eso que ahora tenemos doce canales de televisión  exclusivamente para niños, en los que puedes ver a Dora la Exploradora cada media hora, las veinticuatro horas del día. (Yo cuando era niña, sólo existía el canal cinco y pasaba caricaturas nada más en la mañana).kid-playing-with-toys-280X280-0 IMG_0565

Si para nosotros como adultos es súper complicado manejar tanta información que nos rodea, nuestros pobres hijos están expuestos a una sobre-estimulación tremenda. Es la era de los chats, celulares, cámaras digitales, instagram, facebook, xbox, playstation, nintendo, ipads, iphones, el internet y todos sus recursos. Y no contentos con todo esto, le agregamos a nuestra lista de cosas “indispensables”, la silla para el coche, la silla para comer, la silla de paseo, la silla para bañar al bebé, asiento para el baño, carriola, cambiador, cuna de viaje, bambinete y ya no me acuerdo que más. ¡Qué horror! Yo crecí sin todas esas cosas y nunca me pasó nada. Estamos criando monstruos, encerrados, absorbiendo exceso de información que nadie en el mundo es capaz de asimilar, tan a acostumbrados que todo se resuelva en su vida sin esfuerzo que estamos gestando personas sin criterio y sin sentido común.1113005840060_500X5002739780320_e29da456cd_z

Al final todos tenemos un objetivo en común, que es que nuestros hijos sean felices. Pero la pregunta es: ¿Se puede ser feliz con todo esto?. Yo espero que sí. Aunque no soy partidaria de la vida “hippie” que está de moda ahora, esa de eliminar todo, volver a los principios de la sociedad, donde las carencias eran enormes y de no darle nada a los niños. Ni televisión, ni comida procesada, ni juguetes de plástico o electrónicos, ni nada. Creo que el avance en la ciencia y en la tecnología nos permite tener más cosas para ellos y hay que aprovechar sus ventajas, pero ¿dónde esta el punto justo?. Para mí, está en la sensatez y la lógica, ahí, y en evitar los excesos, siempre son malos.

Hace unos días, una amiga me contaba que su hija de cuatro años sufre de un desarrollo precoz ( sí, con sólo cuatro añitos). No es el único caso del que he escuchado, una sobrina también tiene lo mismo, aunque corrió con más suerte y ella tiene 9 años. Y la verdad me alarmé un montón, le preguntaba a mi amiga: ¿porqué sucede esto? ¿a qué se debe?. Según me explica, los pediatras argumentan que la alimentación es culpable en el incremento de este tipo de padecimientos en las niñas hoy en día. Las famosas hormonas en la comida. Su recomendación es que por lo menos la leche, el pollo y el huevo que comen nuestros hijos sean orgánicos. Insisto, yo no soy una freak que prohibo a mi hija comer frutilupis, ni un gansito de vez en cuando, pero esta sugerencia me hace mucho sentido, es un un cambio pequeño, que sí aumenta nuestro gasto mensual, pero no es taan grave contra las posibles repercusiones que pueda tener en la salud de los que viven en mi casa. El huevo y la leche los consigo en el super si problemas, pero el pollo orgánico está más complicado. ¿Saben de algún lugar?. Díganme por favor. Por cierto, ¿Conocen a alguien con una situación similar?.

Organic

Y a propósito de orgánico, me acordé de esto:

¿Qué me dicen?. Nos tragamos cualquier cosa.

Total que este post se convirtió en una especie de alarma y queja del mundo en el que viven nuestros hijos, cuando lo que yo realmente quería era compartir con todos ustedes, una de las cosas que me preocupan desde que soy mamá. Estoy segura que no estoy sola en esta encrucijada de buscar el camino correcto para mi hija. Ese es el punto.

Y mientras, seguimos de vacaciones y con temblores en la ciudad de México, como este.

 

 

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